Resumen
Este año para Tauro se juega entre la intimidad y la estructura. Desde el 14 de febrero, Saturno en Aries transita tu casa 12, pidiéndote un trabajo silencioso de desapego y descanso: no es momento de forzar resultados visibles. El 26 de abril, Urano entra en Géminis y sacude tu casa 2, la del dinero y la autoestima: los ingresos pueden volverse imprevisibles y necesitarás flexibilidad. En casa 4, Júpiter entra en Leo el 30 de junio y expande todo lo que tenga que ver con tu hogar, tu familia o tu base emocional: es el gran contrapeso. El 7 de mayo Plutón retrógrado te invita a revisar tus vínculos de poder, y las retrogradaciones de Mercurio (26 de febrero, 30 de junio, 24 de octubre) son puntos de freno para ordenar la comunicación y los papeles. Venus retrógrada desde el 3 de octubre hace que resitúes lo que valoras, sobre todo en el trabajo y la salud. Siente la primavera como un ensayo y el otoño como un examen dulce.